Lic. Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Chihuahua (primera generación). Básquetbolista de corazón // amante del software libre // Apasionado de la fotografía

El próximo 25 de abril, será entronizado en el Salón de la Fama del Deporte de El Paso, (El Paso Athletic Hall of Fame), el nativo de Ciudad Juárez, Rafael Palomar Acosta, enorme jugador de básquetbol en ambos lados de la frontera, el recinto de tal evento será el Centro de Conferencias “Tomás Rivera” de la Universidad de Texas en El Paso.

Tomás Rivera, escritor, poeta y educador, nacido en Texas,  hijo de inmigrantes mexicanos, quien en sus primeras edades ayudaba a sus padres en labores del campo, y que en base a su tenacidad, logro un título académico en la Universidad del Sureste de Texas, y un doctorado por  la Universidad de Oklahoma. Su máximo logro  lo alcanza en 1976, al ser nombrado Rector de la Universidad de California, siendo el primer méxico-americano, en realizar tal proeza, en reconocimiento a sus logros, la Universidad de Texas en El Paso, decidió honrarlo, designado con su nombre, una de sus salas de conferencias.

El recinto del deporte paseño, data de 1955, todo empezó, cuando H.V. Cruea, un fanático del deporte, le llamó al periodista del Heraldo de El Paso, Ray Sánchez, preguntándole porque no existía en la ciudad un salón de la fama del deporte, como en muchas otras ciudades, Sánchez publicó en su columna del día siguiente la conversación con Cruea. El artículo cayó en tierra fértil y fueron varias las personas que emprendieron la tarea de constituir un nicho para las actuaciones deportivas más sobresalientes de esa región del sureste texano.

Rafael Palomar, integrante de la Asociación de Olímpicos Chihuahuenses, se sumará a otros méxico-americanos ya entronizados en ese prestigiado organismo ,tal es  el caso de Francisco “Kiko” Martínez, estrella binacional,  que logró una medalla de bronce con el equipo de baloncesto en Berlín 1936, Al Franco, entronizado en 1955 en la categoría de entrenador, así como David Carrasco, huésped de ese recinto desde 1978, Tom Chávez, entrenador de la preparatoria Thomas Jefferson, quien fuera entrenador del equipo mexicano de baloncesto en los Juegos Panamericanos de Chicago 1959 y en la justa olímpica de Roma 1960.

También se encuentra en ese recinto, Manuel “caricias” Reynoso, multifacético deportista originario de Ciudad Juárez, quien emigro a principios de los 60, s a la vecina ciudad de El Paso a realizar sus estudios y graduarse de la Universidad de Texas en El Paso, como Profesor de Educación Física, donde continuo al mismo tiempo una extraordinaria carrera como árbitro de baloncesto, que lo llevó a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y a colaborar en las ligas profesionales de Argentina, Puerto Rico, y España, entre otras.

Esperarán a Rafa también los basquetbolistas  del entonces Colegio de Minas,  que lograron el Campeonato de Basquetbol Nacional Universitario en  1966, entre otros, Bobby Joe Hill, Nolan Richardson, Andy Stoglin y el polémico entrenador, Don Huskins, protagonistas todos ellos de una proeza, que fue llevada a la pantalla con el título de Road of Glory.

No se pueden escapar de la memoria los ex jugadores de UTEP, también ya entronizados, Nate Archibald y Gus Bailey, quienes incursionaron en el mejor basquetbol del mundo, la llamada Asociación Nacional de Básquetbol, (NBA), quienes jugaron para Los Celtics de Boston y Los Rockets de Houston, respectivamente.

Rafael Palomar tiene un amplio y exitoso record deportivo, como jugador de la Escuela Preparatoria Ysleta , estableció el record nacional de 41 rebotes en un solo partido, jugó para el  Southern Idaho Junior College, y para el equipo de Texas Tech University donde obtuvo su licenciatura en Ciencias de la Salud y en Educación Física.

En 1973, representó al baloncesto mexicano en la Universiada Mundial de Moscú, en 1974 jugó para los Indios de Juárez en el CIMEBA, asistió a tres juegos panamericanos, México 1975, Puerto Rico 1979  y Venezuela 1983, en este último evento, se obtuvo una medalla de bronce. Participó también en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, para ser junto con otro juarense, Jesús García, los últimos chihuahuenses en asistir a una justa olímpica, así mismo jugó en la liga profesional de Puerto Rico, con los Brujos de Guayamón.

Por su extraordinario talento deportivo y determinación de triunfo, Rafael Palomar Acosta, está  entronizado en el Salón del Deporte Hispano de San Antonio, Tex. (1999) y  en el Salón de la Fama del Deporte Juarense (2008)

¡En horabuena a un distinguido Olímpico Chihuahuense ¡