Después de 45 años de ausencia en Juegos Olímpicos, el voleibol mexicano vuelve a tener esperanzas de regresar a la elite mundial con una nueva generación de jugadoras que ya se atrevieron a salir de las ‘fronteras’.

Las chihuahuenses Grecia Rivera y Xitlali Herrera también brillan en la NCAA. Rivera juega con la Universidad de Wayland y Herrera, con la Universidad de El Paso.

 

También junto a las chihuahuenses destacan en el extranjero las mexicanas Seomara Sáinz en el equipo SC Postdam de la Liga Alemana, también Samantha Bricio en el equipo de la Universidad del Sur de California.

 

Grecia Rivera consideró que esta generación de jugadoras puede hacer historia para el voleibol mexicano, “La única manera que podemos mejorar nuestro nivel es competir con las mejores. Somos una generación muy buena que puede hacer historia”, reconoció.

 

Para Xitlali Herrera, que llegó a Texas en 2011 tras jugar con la Universidad de Ciudad Juárez, fue un reto mudarse a El Paso.

 

“Todo esto es muy diferente tanto en el aspecto deportivo como en lo académico. Yo estaba ya en Selección Nacional, pero tenía la espinita de jugar en otro país y acepté esta oportunidad. Si logramos armar una buena planeación y trabajar con este grupo de jugadoras, tendríamos una buena Selección”, consideró.

 

El último resultado importante para México fue el título de la Copa Panamericana Femenil 2013, que le dio el pase al Campeonato Mundial Sub 20 de República Checa.